jueves, 25 de junio de 2009

Relativización. ¿Complicado?

Aqui me encuentro otra vez escribiendo... y el tema elegido es la relativización de los hechos que nos ocurren en el día a día a las personas que vivimos aqui, en el "primer mundo".

Y esque nos preocupamos muchas veces por estupideces, las tomamos como valores absolutos cuando en realidad lo que se debería hacer es relativizar... de modo que estas cuestiones serían completamente absurdas al lado del resto... pero eso es complicado, y lo digo como experiencia personal.

Ahora mismo, por ejemplo, yo me encuentro angustiado y ligeramente humillado. ¿Por qué? Por una estupidez tan sumamente grande que omito relatar... simplemente lo resumiré en abstracto.

La angustia proviene de la incapacidad que he desarrollado de hacer algo tan sencillo como hablar con un amigo, contarle la verdad. ¿Es absurdo verdad? La humillacion proviene de que otras personas han superado esta angustia, y yo sin embargo, tras 9 largos meses, sigo atascado en el mismo punto de inicio. Y eso es angustioso, al menos para mi, y me preocupa mucho. Pero no debería. Para eso esta el relativizar... pero claro, no es tan sencillo, lo parece, pero no lo es. Al menos para las personas que se encuentran en una situacion "mala". Para mi caso en concreto, la solución es bien sencilla, tan fácil y absurdo como quedar para tomar algo y charlar honestamente... pero no lo hago... me bloqueo.

Con todo esto, lo único que vengo a decir, esque en una ética global y cívica, que debe ser lo que prime hoy día, no debe olvidarse el factor de la relativización, como un camino para que todos esten mejor, y se le de a cada problema la importancia que merece, y de este modo, no asediar al resto con nimiedades.

Att. Alex

miércoles, 24 de junio de 2009

Impresiones de San Juan

Alcohol, porros, alguna que otra droga, basura, meadas y cagadas por la calzada. Éstas son algunas de las cosas que, cualquier persona que pasase por las moreras, en Valladolid, podría haber visto a partir de las 19:30, aunque es de suponer que, como aquí, en varias ciudades igual.
Parecerá mentira, pero el alcohol no fue lo predominante. No señor. Lo que predominó fue la basura. Miles de jóvenes y jóvenas (para las más feministas) se dieron cita en el parque de las moreras para pasar la noche de San Juan y generaron una imagen que, a mi especialmente, me dio vergüenza. Si ya el beber por beber me parece de un estupidismo mayúsculo, el ensuciar por ensuciar ya me repatea. Bolsas, botellas, pañuelos y vasos ocupaban cada milímetro de playa y parque. La arena de la playa, por arte de magia desapareció, estaba tras una capa de basura.
Servidor, por lo menos, se siente orgulloso primero de no beber - y mira que me ofrecieron-, y segundo de tirar mis latas de coca-cola a la basura.
A todo esto, ninguna chica cayó, mejor, las que a los demás les cayeron fijo que estaban borrachas.
Desgraciadamente, éste es el futuro.
Muchas gracias.
Fito

martes, 23 de junio de 2009

De éticas va la cosa

Cuando uno nace, se dice que ya es persona, incluso algunos afirman que uno ya lo es en el momento de la fecundación, otros que es a los tres meses de gestación, etc. Uno se hace persona con el tiempo, buena o mala, y todas las personas intentan que teconviertas en una buena persona, solo que, muchas veces, uno tiene un concepto distinto. Cada uno se basa de esta forma en lo que le enseñaron sus padres, lo que aprendió de sus errores, lo que, en definitiva, nos hace humanos, la capacidad de aprender de nuestros errores y seguir adelante, porque somos inteligentes, ¿no?
Debemos, la sociedad, rechazar las malas éticas, aquella que nos tachan de persona y nos utilizan cual marioneta de hilos, muñecos de trapo, o como papel de usar y tirar. No somos objetos, no se nos puede clasificar como útiles o inútiles, cada uno tiene algo que demostrar y enseñar a la sociedad.
Si alguien utiliza a las personas a su antojo, esa persona jamás tendrá felicidad, porque esa felicidad es falsa, la verdadera felicidad, la real, se obtiene cuando tratas a una persona como lo que es y eres correspondido.
No seas imbécil, trata a las personas como tales, y si te utilizan, revélate, porque no hay derecho que te lo hagan.
Muchas gracias.
Fito

sábado, 20 de junio de 2009

El kilo de amigos, ¿a cuánto está?

Hoy en día el dinero no nos sobra a nadie y, al que le sobra, estoy seguro que otra cosa le falta. Cuando una persona tiene mucho de algo, tiende a centrarse en aquello que, de alguna manera, menos falta hace que se fije.
El hombre, en su infinita imperfección, tiende a mejorar -obviamente no todas las personas, por suerte- aquello de lo que ha podido sacar un beneficio y dejar apartadas aquellas que ya, bien porque no puede o porque no quiere, no le puede sacar un beneficio inmediato.
Una persona que tiene un manzano, tratará de que éste producca más y mejores manzanas, pero una persona que sea más capaz y, por tanto, más perfecta, buscará, tras haber mejorado el tema de las manzanas, otras formas y productos de conseguir lo deseado y un abanico de posibilidades se le abrirá a su paso.
El dinero es más o menos facil de conseguir, obviamente esto depende de la persona y de los factores histórico-sociales que tenga en el momento, pero conseguir amigos, reales amigos, a los que confiar tus problemas y demás quebraderos de cabeza, quedan pocos.
Por eso, cuando te encuentras a una persona que, teniendo a alguien tan especial a su lado, es capaz de darle la espalda y abandonarlo a su suerte, además de hacerle sentir mal, no merece amigos, no reales amigos.
Estos reales amigos solo se cuentan con los dedos de una mano, pero si tienes suerte, incluso, puedes necesitar más manos que las que tienes. En los tiempos que corren, los amigos escasean, y los que pensabas que eran tus amigos, dejan de serlo y, alfinal, los que se quedan, esos son los reales amigos, y esos son los que, realmente, quedan muy poquitos.
¿A cuánto está el kilo de amigos? Estoy seguro que ni con todo el oro del mundo podrás pagarte uno.
Muchas gracias.
Fito.

miércoles, 17 de junio de 2009

Una noche en la nada

Un pequeño microrrelato escrito hace un año exactamente.

Silencio. El lugar donde se encontraba María estaba deshabitado, un espacio completamente blanco que carecía de las cosas más simples y complejas para la vida, como el agua. Su cerebro empezó a reaccionar. Intentaba recordar cómo había llegado hasta allí, pero no lo llegaba a recordar, miró hacia los dos lados, forzó la vista para intentar ver algo más allá de lo blanco, pero no encontró nada, de hecho, se encontraba en “la nada”. María comenzó a andar, aunque algo le decía que era inútil, porque el lugar donde se encontraba era un espacio infinito del que no podría salir, y que caminar lo único que haría sería cansarla aun más.
Tras un tiempo que ella no sabría calcular si fueron segundos o minutos, horas o años, a María la empezó a invadir el pánico. Pensó que moriría en aquel espantoso lugar dejado de la mano de Dios y que nunca la encontrarían, en todo lo que se perdería. Debía salir de aquel lugar. Entonces empezó a gritar pero era en balde, no había nadie más que ella, estaba sola.
A lo lejos, una figura fantasmal empezó a acercarse a María. Aquel espectro tenía cuerpo de hombre, las manos le caían pesada mente hacia abajo, por inercia del peso de la gravedad; la cabeza parecía sostenerse por un hilo invisible, su mirada, perdida entre un bosque de pelos enmarañados que ocultan su cara. Entre aquel espectro, por llamarlo de alguna manera, no había nada más que unos metros que les separasen, y eso le preocupó aun más a María, si cabe.
Cuando la figura se acercó más, María se fijo un poco en sus rasgos… vio su ropa, era la típica ropa de papel que se dan en los hospitales, el pelo lo tenía totalmente blanco, y la barba la tenia descuidada. Pero no fueron sus rasgos lo que más la impresionó. Aquel hombre alzó la cabeza y comenzó a hablar entre susurros, enseguida reconoció a aquella voz ronca, las palabras pronunciadas le caían sobre su consciencia como el agua lanzada desde las grandes cataratas del planeta, a aquella persona.
- Ven conmigo- decía el espectro, que tenía ya rostro y nombre- Ven conmigo, María.
Y todo se quedó oscuro, la figura desapareció, el lugar blanco,“la nada”, ahora era todo negro. Aquello no le podía estar pasando a ella. Y, entonces lo vio. Una luz se veía al final de un largo túnel, veía a varias personas… muchas de ellas ya muertas. Eran sus familiares que, desde el otro lado, la llamaban para que fuera con ellos. María recordó algo que su madre le dijo hace poco, en plan coña, a ella y a su hermana “Si algún día os pasase algo… nunca vayáis a la luz” en ese momento las tres rieron, pero ahora María lloró, y salió en sentido contrario a la luz del túnel, volvió a la oscuridad. Mientras María corría, tropezó y calló.

María despertó en el sofá-cama de la casa de su abuela, había venido cansada aquella noche de duro trabajo y no quería despertar a su abuela, que ya dormiría placidamente; aquel era el sofá cama donde dormía su difunto abuelo cada vez que sus tíos y primos de una ciudad de Castilla venían para pasar las fiestas. María, nada más abrir los ojos, quedó con el corazón en un puño. En la pared, desde las alturas, en un cuadro había un rostro, casi espectral, y la miraba de reojo. Colgada estaba la foto del rostro de un hombre mayor de pelo blanco, su abuelo.

lunes, 15 de junio de 2009

¿Es el fin del Estado del Bienestar?

Sí, esa es mi opinón. ¿Porqué? El Estado del Bienestar surge de un intento de compaginar las dos tradiciones que normalmente se presentan, y de hecho son, opuestas: el Estado Liberal y la Socialdemocracia. Lo que intenta aunar este modelo de Estado es dar derechos individuales a los ciudadanos, así como derechos de tipo social. Sin duda alguna, parece una combinación perfecta, pero como es sabido, este modelo ha entrado en crisis, y el mantenerlo no parece una solución.
La razón de que se haya convertido en inestable, puede que se deba a la gran dificultad que suopne avanzar en los tres campos que componen este modelo: justicia, igualdad social y libre mercado.

La justicia y el libre mercado hoy en día parecen indispensables en la sociedad moderna, por ello parece que la solución está en centrarse en desarrollar un capitalismo más duro, y esto se traduce en recortes en cuanto a igualdad social. O eso, o bien la opción, que lamentablemente parece cada vez más probable (veáse el auge de estas fuerzas en las elecciones del 7-J), de los neofascismos, que parecen pretender intercambiar más "bienestar" a cambio de una reducción significativa de la democracia. Lo peor esque a mucha gente parece darle igual.

Todos los derechos sociales y prestaciones son los que generaron años atras la llamada "clase media". Y es esta clase media uno de los pilares fundamentales del Estado del Bienestar, con lo que, si relacionamos, al limitar las prestaciones sociales, esta clase entrará en decadencia, y por tanto, al derrumbarse uno de los pilares fundamentales, toda la "casa" tiene peligro de venirse abajo.

Esto puede desembocar en la opción del capitalismo/liberalismo duro y más radical (como cité antes) ya que esta clase media corre el peligro, y de hecho ya está ocurriendo, de caer a un nivel económico mas bajo, el mileurismo, lo cual se asemeja a aquellos tiempos a finales del SXIX en el que había una marcadísima diferencia entre burguesía y proletariado.

Si esto ocurre, ¿de qué habrán servido todos esos años de lucha de nuestros antepasados por los derechos sociales? ¿de qué habrán servido la lucha de nuestros padres por el Estado Social y Democrático de Derecho en el que vivimos? La respuesta es simple y contundente: de poco o nada. Doy razón de ello argumentando que la ideología ha muerto. El interés del pueblo por quien los representa es vergonzoso (un 46% de participación el 7-J, es el ejemplo más reciente de ello). Igual de vergonzoso es la falta de solidaridad que existe. Nos rodea un individualismo posesivo muy duro, y a aquel que intenta salir de él e intentar ser solidario, en muchas ocasiones se le tacha de "bobo", "inocente" y otros términos que parecen designar que el egoísmo es lo "bueno". Esa es la moralidad del SXXI, una moralidad egoísta, sin ideas, y sobre todo, conformista, porque nadie parece quejarse de la situación. Bueno, si, se queja, ¿pero qué hace para remediarlo? Nada, pretende que sea el Estado quien le saque las castañas del fuego, y esa no es la solución. Existen formas de presión social que parecen haberse olvidado en tan solo unos años, dejando a un pueblo sin ideología sin saber qué hacer.

Si esto sigue así, sin duda será el fin de este modelo de Estado, y nos veremos relegados la mayoría de nosotros a rebajar mucho nuestro nivel de vida. Pero claro, no podemos quejarnos, se supone que hemos elegido a nuestros gobernantes para que solucionen los problemas... ¿o no?

Alex. Se agradecen comentarios y críticas constructivas y destructivas si fuere necesario.

Derecho al derecho

Hace tiempo que el sol parece que brilla de forma diferente, los pájaros ya no cantan canciones, los niños nacen más llorones, las nuves son mas grises y menos esponjosas, que los cuervos, las palomas y los ratones se triplican, las enfermedades son peores, los ríos están más contaminados y son menos caudalosos, la lluvia ya no llueve y, cuando lo hace, es en abundancia y causa inundaciones, las horas son más eternas, el trabajo, más duro, hay crisis, paro y corrupción, los niños se mueren de hambre allá y acá, los viejos hacen efecto tapón.
Muchas cosas suceden en tan poco tiempo. Todo esto ante políticos que no hacen otra cosa que discutir entre ellos, buscarse jóvenes que estén dispuestas a pasar de alguien corriente a ser el blanco de los paparazzi por acostarse con el presidente italiano, disputas por sacar a la luz documentos que implican a ciertas personas de corrupción política.
Cuando ni nuestros propios políticos son capaces de sentarse y hacer lo mejor para su sociedad, ¿qué esperan que hagamos nosotros? Desde luego, a mi no me extraña nada que la gente no haya acudido a las urnas en forma de protesta ante tal situación, pero hay mejores maneras de hacerse oir que no contribuir con un DERECHO ciudadano que, en tiempos anteriores, no existía y mucha gente dio su vida para que nosotros ahora, por tales cosas, nos abstengamos.
Muchas gracias.
Fito

miércoles, 10 de junio de 2009

Los enredosos líos amorosos

Ayer, hablando con mi hermano, me di cuenta de que, a pesar de mi corta edad, las cosas nunca cambian. Él me hablaba sobre los enredosos líos amorosos que hay en su clase, teniendo solamente doce años, que si Fulanito le había pedido a Pepita que saliera con él, que si ya de pequeños habían estado saliendo, que si Pepín y Menganita se habían casado y él, mi hermano, había hecho de padrino, y Confuncio de cura. En fin, cosas que, tal vez nosotros directamente no pues a lo mejor nunca fuiste el novio o novia o el cura o el padrino, pero que viviste de niño y que, ahora al recordarlo, te ríes.
Hoy en día las cosas no cambian tanto como esperamos. Que si la crisis, las guerras y la corrupción, son temas de ahora... pues no, ya estubieron en el pasado. Pero, la verdad, no quisiera ni mirar a la historia para ver cómo se solucionaron estos problemas, incluso en alguna circunstancia, agravando otra.
En vez de aprender de los errores, volvemos a tropezar con las mismas piedras que hay sobre el camino de la historia.
Muchas gracias.
Fito.

lunes, 8 de junio de 2009

Reflexiones de botellón

El sábado pasado quedamos los seis otra vez, cómo no, para hacer botellón, una práctica muy corriente en España, para la cual has de comprar bebida alcohólica que luego es mezclada con otra de naturaleza gaseosa que no lleve alcohol, porque si sabe a alcohol, no gusta a la gran mayoría. Además, todos los productos, de muy baja calidad, lo más barato y que suba pronto y, si todos se tenienen en pie, a salir por ahí a pasarlo bien al centro.
Por suerte, soy el único que no bebe de mi grupo de amigos, y el que ve, por desgracia muchas veces, los efectos que el alcohol produce en mis amigos. Las chicas suelen ponerse tontas, vamos que hacen el tonto, más si cabe de lo normal, y los tíos se ponen melodramáticos. Normalmente no solemos tener novia, pero Sergio y Mónica están saliendo, y cuando entre ellos no están conversando, se morrean, y los demás, soñamos con noches futuras en las que tendremos la suerte de estar con alguna moza y los demás nos miren.
De entre mis botellones favoritos, me quedo con uno en la que Juan se pilló una buena cogorza. El pobre estuvo toda la noche dándome las gracias por no beber y ayudarlo, siempre que podía, a pasar mejor esa noche de momentos tensos en los que se dispone a realizar algún escándalo.
En este botellón del que hablaba al principio, Raúl me empezó a describir, casi como en una novela de gran envergadura, sobre cómo se sentía y sus reflexiones sobre la vida. La vida está jodida, me decía, están a punto de despedir a mi padre y yo no puedo hacer nada, solo beber y ver, entre copa y copa (sentido figurado, pues tenía una botella) la que se nos está echando encima. Lo vamos a pasar mal, acabó Raúl, más que nada, porque su botella se había quedado vacía.
Muchas gracias.
Fito.

sábado, 6 de junio de 2009

Berlusconi y sus fotos: las orgías italianas




Han salido a la luz fotos del político Silvio Berlusconi, presidente del Consejo de Ministros de Italia, celebrando una fiesta en la mansión de Cerdeña, donde se puede observar lo bien que se lo pasa este político.
Todos habréis visto las fotos, no hacen más que pulular en todos los medios: alcohol y mujeres menores junto con el presidente de la república checa. Y ahora bien, ¿qué opináis sobre esto?


Habrá gente que piense que hace bien, que es un máquina y que aproveche mientras pueda. ¡Pazzo..!
Pero en cambio, otros todavía no se creen lo que están viendo; Berlusconi, un facha en el amplio sentido de la palabra,aliado con los neofascistas y machista... Y los italianos lo siguen votando, la política italiana ( y perdón por la expresión) está hecha una mierda. ¿Hasta donde llegará?


Este hombre, hasta en las formas, es lo más aproximado a la ultraderecha existente en Europa. Sólo hay que esperar que no lo suceda alguien peor.. (si todavía puede ir a peor).






EL MIEDO A LA MUERTE

Buenas a todos, soy Alex. Mi amigo Adolfo me ha pedido que colabore con el en este blog, y bueno, mi primera entrada consistirá sobre la muerte, y el miedo asociada a ella, una disertación que redacté hace tiempo y de la cual estoy muy orgulloso.

“Acostúmbrate a considerar que la muerte no es nada para nosotros, puesto que todo bien y todo mal están en la sensación, y la muerte es pérdida de sensación. Por ello, el recto conocimiento de que la muerte no es nada para nosotros hace amable la mortalidad de la vida, no porque le añada un tiempo indefinido, sino porque suprime el anhelo de inmortalidad.

Nada hay terrible en la vida para quien está realmente persuadido de que tampoco se encuentra nada terrible en el no vivir. De manera que es un necio el que dice que teme la muerte, no porque haga sufrir al presentarse, sino porque hace sufrir en su espera: en efecto, lo que no inquieta cuando se presenta es absurdo que nos haga sufrir en su espera. Así pues, el más estremecedor de los males, la muerte, no es nada para nosotros, ya que mientras nosotros somos, la muerte no está presente y cuando la muerte está presente, entonces nosotros no somos. No existe, pues, ni para los vivos ni para los muertos, pues para aquéllos todavía no es, y éstos ya no son. Pero la gente huye de la muerte como del mayor de los males, y la reclama otras veces como descanso de los males de su vida.”

Epicuro, en su carta a Meneceo.

Esto son dos párrafos de la carta que Epicuro escribió a su amigo Meneceo en el siglo IV a.C. En ellos se plantea una solución al problema de la muerte, que tantas veces se ha tratado en la filosofía, a fin de cuentas es una de sus preguntas fundamentales, y de igual modo la muerte se ha entendido de diversas maneras.

En la Antigua Grecia, se entendía que un ser solo es mortal si está seguro de que va a morir, de esta manera solo puede considerarse como mortal al ser humano, ya que es el único ser vivo capaz de percatarse de su existencia.

Por el contrario, en la actualidad se desarrolla un pensamiento más existencial que considera la muerte como una consecuencia de la vida, que no debe confundirse con la angustia que produce su llegada.

No obstante, no se han de olvidar la posición que introducen todas las religiones en cuanto a este problema, todas ellas centradas en la necesidad de trascendencia del hombre, lo cual es un hecho, ya que la religión aunque primitiva, existe desde que somos humanos.

Desde un punto de vista personal, he de decir que el miedo a la muerte es absurdo. No debe asustarnos lo que no es sino la conclusión del recorrido de la vida, una vida que para mi no tiene más sentido que el de la propia muerte, el de disfrutar de ella mientras aguardamos nuestra hora, sin temor a ella, ya que el miedo es para mi el causante de todos los males, pienso que no hay porque temer a nada. Mi entendimiento de la muerte como simple final de la existencia, sin dar posibilidad a nada más, aunque sea agnóstico en este tema, como todos los humanos que usen la razón, ya que es obvio que no podemos saber que ocurre tras la muerte, se contrapone a la trascendencia del ser humano como necesidad, porque creo que aferrarse a nuestra naturaleza, la mayoría de las veces, no hace más que entorpecer el uso de la razón a favor de un intento de sentirnos seguros para perder ese miedo injustificado a la muerte. Una necesidad que es canalizada mediante la religión en la mayoría de los seres humanos, que no han sido capaces de sobreponerse a su naturaleza. Con esto no quiero decir que nuestra propia naturaleza haya de ser ignorada, de ninguna manera, simplemente que ha de ser revisada con la razón, eso que nos hace humanos.

De igual modo, puedo defender la tesis de que el miedo a la muerte es absurdo, dando como razón que, si temiésemos a la muerte, nos resultaría muy difícil vivir, ya que tendríamos que estar pendientes a cada rato, a cada momento de salvaguardarnos de que no nos ocurriera nada, y eso hoy en día, es prácticamente imposible, aunque no obstante en los años en los que vivimos se ha convertido, este, la seguridad, en el valor principal de la sociedad, dejando ligeramente de lado otros que son más importantes como la igualdad, la libertad, etc.

Según creo, además, situándonos en la situación hipotética de que fuéramos inmortales, los seres humanos desearíamos la mortalidad, ya que la vida se convertiría en algo tan monótono que dejaría de ser deseable, ya que vivimos pensando que esto ha de acabarse, si supiésemos que no tiene fin… simplemente no viviríamos como vivimos. También, si la muerte no existiese, la sociedad y el progreso se detendrían, ya que el mundo no se podría mantener debido a la cantidad de ancianos que vivirían sin ser producentes para el sistema, hecho que, se produce también en la sociedad moderna actual en la que se observa un aumento muy considerable de la población de la tercera edad, y si esto ya puede suponer un problema, imaginemos si la muerte no existiese, el número sería ingente, y la sociedad no podría avanzar, no tendríamos mundo para tantas personas.

Así pues, la muerte, por muy mala que pueda parecer, es algo bueno, que nos puede causar tristeza, pero que no se trata sino de un mecanismo natural de renovación de los individuos, así como, si no se interpusiera el desarrollo científico-tecnológico, seguiría cumpliendo su función de actuar como agente regulador de la selección natural, dejando morir a aquellos con defectos, y cada vez acercando más a la especie humana a la perfección.

Lo que yo propongo para solucionar este problema que acecha hoy en día a nuestra sociedad es instruir a las nuevas generaciones de individuos en aquellos valores que son fundamentales, y quitarles de la cabeza la idea absurda del miedo a la muerte, pero esto no se trata más que una utopía más, ya que por desgracia se que no es posible algo así, ya que la gente está demasiado ciega como para revisar la tradición, para revisarse a si mismos, para revisar sus creencias, por lo que el mundo se quedará anclado en un punto en el que el progreso ya no será posible, ya que para ello habrá que cambiar la tradición, y eso hoy en día es imposible, porque la mayoría de la gente, se niega, ya sea por intereses personales, por influencias externas (religiones, sectas, procesos de socialización…) o por un uso de la razón erróneo que haya llevado a conclusiones equivocadas.

En definitiva, yo creo que este miedo a la muerte que prima hoy en día en nuestra sociedad, es fruto de una socialización primaria excesiva, en la que se ha instruido a los niños para pensar como sus progenitores, limitando su libertad de razonamiento y crítica, en vez de instruirles en unos valores fundamentales y universales, y que a partir de ellos construyan su propia identidad y sus propias opiniones e ideas, que averigüen a que deben temer y no a lo que se les diga que deben temer.

Antes de concluir quisiera poner hincapié en el temor a la muerte ajena. Tampoco es justificable. No es justificable porque no deja de ser la conclusión de una vida más, y puede producirnos tristeza, pesar, y todo tipo de sentimientos, pero no miedo, porque no es más que eso, una vida que se acaba, siguiendo el curso del mundo, y que lo temamos no va a cambiar el hecho de que la muerte del resto llegue, o haya llegado, simplemente debemos continuar nuestro camino, nuestra vida, y en tal caso, si hemos de sentir algo, sería alegría por los que nos rodean, y no tristeza por los que se van.

Finalmente, resumo el contenido de esta reflexión. El miedo a la muerte, es absurdo. Para afirmarlo me baso en que la muerte es algo necesario, que es y no puede dejar de ser, ni ser de otra manera, con lo cual, si la tuviésemos miedo, estaríamos angustiados toda nuestra vida ya que puede llegar en cualquier momento. Así pues, como necesaria, si no existiese viviríamos de otra manera, y quizá incluso hasta se volviese deseada. Como solución, propongo la instrucción de las nuevas generaciones en únicamente valores universales que les permitan pensar por si mismos qué deben y que no deben temer, y no limitar su libertad al pensamiento de sus progenitores. Y de una forma comparativa, he de decir que igual que el miedo a la muerte es absurdo, el desearla también lo es, según mi opinión, ya que aunque el hecho de morir nos permitiese experimentar nuestra propia muerte, y eso es algo tentador, no habría vuelta atrás, de modo que no nos serviría absolutamente de nada.

El Vaticano con los bolsillos vacíos

Es triste pensar en cómo una institución tan grande e importante se ha echado a perder con el paso del tiempo. Pero lo más triste es ver como, poco a poco, esa institución , surgida de un hombre que no tenía ni para vino, se ha llenado los bolsillos hasta llegar a tener todo un imperio concentrado en cuatro paredes, muy bonistas eso sí, pero a un precio muy alto que deber pagar, el odio y repudio de muchas personas.
Ahora, podría decirse que el patrimonio de la Sante Sede corre peligro (ya saben, cuadros, libros, obras maestras en general) nueve millones de euros en pérdidas lo avalan. Un amigo mío lo celebra con devoción, incluso planifica una fiesta, otro amigo está triste, pero los tres sabemos que es imposible que desaparezca, no caerá esa breva, porque es un órgano importante para ésta sociedad, y que los gobiernos ricos apoyarán con dinero de sus propias arcas, dinero que tu y yo tendremos que dar sin que nos pregunten en qué pensamos ni en qué creemos.
Pero mi amigo, el de la fiesta, se hace una reflexión poco católica y muy oportunista, si la iglesia comparte la idea de Dios creador y todopoderos y que es un Dios bondadoso, por qué les da la espalda y les castiga con la quiebra. Realmente es oportunista y nada tiene que ver Dios con el debilitado estado económico mundia al que nos hemos sumido al planeta y a todos los estamentos de la sociedad.

Si eres creyente, reza a dios para que esto acabe pronto y podamos seguir con nuestras vidas, si no lo eresm ayuda a en lo que puedas a cambiar las cosas.
Muchas gracias.
Fito

viernes, 5 de junio de 2009

Hola muy buenas

Hola a ti, que estás sentado en el ordenador, esperándote a encontrar algo entretenido, o buscas algo que posiblemente te lleve directo a echarte una siesta. Sea lo que sea, posiblemente este es tu blog. Lo primero explicarte el por qué de este blog.
Un día en el instituto, en uno de estos calurosos momentos de primavera-verano, estábamos en clase de lengua, con nuestro profesor, dándonos el sermón de cada día, cuando se me acercó un cuaderno por la derecha. Era Fran, que quería devolverle a Edu su cuaderno, lo pasé a mi compañero más próximo y continué perdido en mi mente, mientras el pobre profesor seguía dando una clase que poco o nada nos interesaba a los demás. Al rato, me fijé en Inés, siempre provocativa y perdida, como los demás, en un punto de su mesa. Pero cambió la mirada, yo esperaba que me mirara a mí y me dijese lo de siempre, ya estás« abobao», me estás mirando las tetas, en fin, cosas de esas, ya me entiendes, pero en lugar de recriminarme, miró a Eduardo. Por alguna extraña razón, odio a este tío. Perdón, no es que lo odie, es simplemente que me resulta cargante, con su voz grave, su enorme cuerpo y su pequeña cabeza. Pues bien, unas miradas tontas y un guiño, y ya se echó la Inés a reír. Tal vez la culpa sea de ella y a quien debería odiar es a Inés y no al pobre Eduardo. ¡No! ¡Qué disparate! Todo el mundo le encuentra encantador y gracioso, mientras yo le veo pesado y torpe. El caso es que ese momento me dio la idea de un microrrelato y lo escribí, y al escribirlo se lo pasé a dos buenos amigos, los cuales me dijeron que era interesante. Para mi eso es lo importante, si no es interesante, por muy bien que esté escrito, ya le pueden ir dando, que no lo leerá nadie y, si lo leen, será fruto de algún engaño. Ya para terminar, diré que lo que me dijeron me puso tan contento (aparte de mi diez en el comentario de textos de lengua) que me entraron ganas de hacer un blog, publicar algún relato, que para eso están, para compartir con los demás, y criticar o alabar algo de esta sociedad en la que nos a tocado, a ti y a mi, vivir.
Muchas gracias.
Fito.